La diabetes en personas mayores es una enfermedad muy presente y grave.
Cómo es sabido la diabetes es una acumulación de azúcar en la sangre, un aumento de los niveles de glucosa. El organismo transforma muchos alimentos que consumimos en azúcar, con el objetivo de conseguir energía.
Para convertir este azúcar en energía, se necesita de insulina, una hormona segregada por el páncreas y que evita los excesos de azúcar en la sangre. Si una persona mayor padece de diabetes puede ser por tres causas: que no segregue suficiente insulina, que no se utilice la insulina de forma correcta, o la combinación de las dos.
La diabetes en personas mayores puede afectar de forma directa no sólo al estado de salud de los ancianos, sino también a su funcionalidad e independencia. En este artículo veremos qué provoca, cuantos tipos hay y cómo hacerle frente.
¿Cómo afecta la diabetes a las personas mayores?
Con el paso de los años, el cuerpo humano va experimentando toda una serie de cambios en su organismo, cómo por ejemplo la alteración de los ciclos del sueño, una disminución de los reflejos, una alteración en las defensas ante cuerpos extraños, etc.
Estas alteraciones pueden provocar la aparición de enfermedades, más o menos graves, que conllevan un aumento de la fragilidad. Las personas mayores tienen un riesgo más levado de comorbilidad, es decir, que la suma de enfermedades afecte a la persona mayor de forma más notoria que a otras, o más desapercibidas dando síntomas que se consideran normales.
Es el caso de la diabetes, y concretamente es el caso de la diabetes de tipo 2, que está demostrada científicamente cómo la enfermedad que afecta más a los ancianos, debido a que sus síntomas suelen confundirse con estados normales de la persona mayor, infra diagnosticando la enfermedad y perjudicando a la persona mayor.
La buena alimentación ayuda a prevenir la diabetes
Tipos de diabetes
Tal y cómo remarcan los expertos, no se conoce la causa exacta de la diabetes debido, sobre todo, hay que diferentes tipos de la misma y con ello diferentes causas.
De hecho, el momento de aparición de la diabetes, sus causas y síntomas que presentan los enfermos dependen exclusivamente del tipo de diabetes.
Veamos cuantos tipos de diabetes hay y sus características más comunes.
Tipo 1
Está causada por la destrucción de las células productoras de insulina. Suele aparecer en la infancia.
Aparece generalmente en niños, aunque también en adolescentes y adultos. Se presenta de forma brusca y a menudo sin antecedentes familiares.
Tipo 2
Es la más frecuente y también en la más se puede actuar desde la prevención.
Aparece en la edad adulta, y con la edad avanzada su incidencia aumenta. Es diez veces más frecuente que la tipo 1. Se produce una disminución de la acción de la insulina, de forma que, aunque haya mucha, esta no puede actuar.
La principal causa de su aparición es la obesidad. Cuanto más aumenta la obesidad, más posibilidades de sufrir diabetes tipo 2.
Gestacional
En el proceso de embarazo, la hormona de la insulina aumenta para incrementar las reservas de energía. A veces, puede ser que este incremento no se produzca y aparezca la diabetes gestacional. Suele desaparecer durante al parto, aunque las mujeres afectadas tienen un alto riesgo de padecer diabetes tipo 2 en un futuro.
Otros tipos
Otros tipos pueden ser las que aparecen por lesión directa del páncreas, sea por intervención quirúrgica o por un proceso inflamatorio. También se pueden dar por genética o por uso de determinados fármacos.
Síntomas de la diabetes en ancianos
Son diversos los síntomas de una elevación de la glucosa en la sangre. Entre ellos:
- Aumento de la sensación de sed.
- Tener sensación de mucha hambre.
- Incremento de la necesidad de orinar continuamente, incluso de noche.
- Disminución de peso, a pesar de ingerir alimento de forma abundante.
- Elevada sensación de cansancio.
- Alteración de la visión, concretamente visión borrosa.
- Hormigueo o entumecimiento de manos y pies.
- Infecciones fúngicas en la piel de forma reiterada.
Si el aumento de la glucosa en sangre es paulatino, cómo suele pasar en la diabetes tipo 2, pueden pasar años hasta notar los síntomas.
El ejercicio físico moderado es excelente para controlar la diabetes en ancianos
Consejos para diabéticos
Una vez diagnosticado de diabetes, el anciano puede seguir las siguientes indicaciones para controlar la enfermedad:
- Llevar un control de los niveles de glucosa. Es importante para llevar un control de la evolución y ajuste del tratamiento. 5 o 6 registros al día es lo correcto.
- Mantener una dieta saludable y equilibrada. Comer de forma regular y en compañía.
- Hidratarse de forma adecuada. beber agua de forma continuada, pequeñas cantidades, muchas veces al día.
- Tener una vida activa. Realizar ejercicio moderado y regular ayuda a controlar los niveles de azúcar en sangre. Se recomienda acudir al fisioterapeuta para ajustar el ejercicio a la condición física y funcional de la persona anciana.
- Evitar la automedicación. La combinación de fármacos sin control médico puede desajustar los niveles de glucosa y incrementar los efectos de la diabetes.
¿Se puede prevenir la diabetes en la tercera edad?
En la actualidad no es posible prevenir la diabetes tipo 1, a pesar de los múltiples intentos que se han hecho.
La diabetes tipo 2, que es la más frecuente, sí se puede prevenir. Puesto que la causa más importante es la obesidad, el estilo de vida afecta de forma clara.
Una buena prevención de la diabetes en personas mayores es una dieta equilibrada, combinada con ejercicio físico y una vida activa.